14 Sep Después del verano… ¿Nos separamos más?
Me atrevo a afirmar, después de unos cuantos años de experiencia, que después del verano nos separamos más. Las largas vacaciones escolares causan estragos en las familias, y lo que en principio debería ser un periodo de descanso, armonía y disfrute, acaba convirtiéndose en el detonante de una crisis familiar.
¿Por qué razones ocurre esto? Vamos a analizar cuáles son las situaciones más comunes que ponen en peligro la estabilidad de la pareja.
Pasamos más tiempo en familia
Como digo, esto no debería ser un problema, más bien al contrario. La rutina del día a día no nos permite disfrutar de pequeños placeres para los que en verano sí tenemos tiempo. Sin embargo, pasar más tiempo en familia lleva aparejado que salgan a la luz problemas que, durante el “curso escolar”, pueden pasar desapercibidos.
Uno de los problemas que más manifiestan las parejas es el reparto desigual de tareas. La corresponsabilidad parental no debe quedar en suspenso en el periodo estival; o más bien, no debería. Pero los padres y madres tienen derecho a descansar, lo que deben compaginar con el cuidado 24/7 de sus hijos, a menudo tarea imposible. Y cuando parece que es sólo un miembro de la pareja el que tiene derecho a vacaciones, hace explotar la llama.
También ocurre que, acostumbrados a pasar poco tiempo en pareja, puede hacer que afloren problemas que están latentes el resto del año, donde cada uno está enfrascado en sus tareas y responsabilidades. y entonces, al pasar tiempo juntos, nos damos cuenta de la pérdida de complicidad y enamoramiento, y se plantea el mes de septiembre como una buena fecha para comenzar una nueva vida.
Las estadísticas del año 2022 en materia de Familia
Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en el año 2022 hubo un total de 81.302 divorcios. Y en el 51,2 por ciento de los divorcios, había hijos menores de edad. El mes en el que más divorcios se produjeron fue en septiembre; curiosamente, después del periodo estival.
Los divorcios, según estos datos, disminuyeron en más de un 6 por ciento en el año 2022. Pero este dato puede ir de la mano del menor número de celebración de matrimonios, por lo que muchas parejas que dejan su relación no entran en las estadísticas al no haber contraído matrimonio.
¿Qué hacer para evitar la ruptura?
Es necesario que la pareja tenga una base sólida basada en el respeto, en tener un proyecto en común. Para que esta base no se debilite en verano, los expertos nos dan varios consejos:
- Tratar de ser menos exigentes con las rutinas que normalmente solemos tener con los hijos.
- Hacer más actividades en familia, para compartir momentos con ellos.
- A la vez, tratar de encontrar momentos de soledad.
- Repartir las tareas de manera equitativa; no podemos olvidar que el otro también está de vacaciones, y necesita descansar y desconectar de la rutina.
¿Solamente nos separamos más en Verano?
En post anteriores hemos hablado de las rupturas después de las Navidades. Tampoco son fechas fáciles, ya que pasamos mucho tiempo con los familiares, y se suelen producir rencillas, especialmente con la familia política. Por supuesto, hay otros muchos factores, como infidelidades, problemas psicológicos o psiquiátricos, consumo de drogas o alcohol… Que analizaremos en próximos posts.
Después del verano… Nos separamos más, si, pero no todo tienen que ser malas noticias. Las parejas sanas, con la base sólida de la que hablábamos el inicio, no tienen por qué notar las consecuencias del verano, muy al contrario. Los meses de verano pueden ser un momento perfecto para recuperar el tiempo en pareja con el que no contamos durante el curso. Incluso alguna escapada sin hijos es muy aconsejable para volver a conectar, a comunicar, y a pasar unos días solos disfrutando el uno del otro.
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