LA CUSTODIA COMPARTIDA, ¿SE DA EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA? - Vilella Asociados
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LA CUSTODIA COMPARTIDA, ¿SE DA EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA?

Violencia intrafamiliar y custodia compartida

LA CUSTODIA COMPARTIDA, ¿SE DA EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA?

No cabe duda de que el régimen de custodia compartida es el idóneo si se dan las circunstancias adecuadas para llevarlo a cabo. Con esta modalidad de reparto de tiempo, ambos progenitores se involucran en el cuidado de sus hijos, comparten su tiempo con ellos y se genera la misma relación con los dos. Ahora bien, ¿la custodia compartida debe otorgarse en cualquier circunstancia?

LA RELACIÓN DE LOS PADRES EN LA CUSTODIA COMPARTIDA

Uno de los requisitos necesarios es que exista entre ambos una relación cordial. Está claro que es imposible que hablemos, en general, de una relación sin fisuras. Pero debemos ser realistas, y los jueces son conscientes de que el acuerdo sin fisuras al romperse una relación es prácticamente una utopía. Cuando una pareja decide separarse, existen roces y discrepancias. Sin embargo, sí se necesita una actitud dialogante, una buena comunicación entre los padres, y un marco familiar de referencia.

Los Tribunales cada vez más son menos proclives a atribuir la custodia exclusiva a uno de los progenitores. Ya se recogía así en la SAP de Valencia de 22 de abril de 1999, donde se afirma que “el régimen usual de atribución de la custodia a un progenitor con exclusión del otro no satisface las exigencias de un saludable equilibrio de las figuras paterna y materna del niño”.

Ha de partirse de que para admitirse la guarda y custodia compartida debe valorarse especialmente la existencia de una buena relación entre los progenitores, que les permite postergar su desencuentro personal en aras al beneficio del hijo común. Esta línea fue la seguida hasta aproximadamente el año 2008, pero fue progresivamente matizándose puesto que “tanto la jurisprudencia como la legislación nacional y autonómica han intentado instaurar la guarda y custodia disensual, separando de un lado la relación entre los progenitores (…), considerándose que es imposible o muy difícil mantener buenas relaciones de procesos contenciosos sobre la guarda del hijo[1].

Pero, qué ocurre si existe alguna circunstancia que pueda entorpecer su ejercicio?

LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

Se ha pronunciado recientemente el Tribunal Supremo, en Auto de fecha 23 de marzo de 2021, sobre qué ocurre en caso de que exista violencia familiar. En este procedimiento en concreto, se denegó la guarda y custodia compartida en primera instancia por la grave situación de conflicto que había entre los progenitores. Se condenó al padre por un delito de maltrato habitual tipificado en el artículo 173.2.3. del Código Penal. Los insultos y vejaciones a la madre eran constantes, según se aprecia en la sentencia. Posteriormente, la Audiencia consideró que sí podía llevarse a cabo un régimen de custodia compartida, lo cual se revocó por el Tribunal Supremo en el citado Auto. Los insultos y vejaciones en este caso eran constantes. Y si bien no se dirigían directamente a la hija menor, sí podían ser muy dañinas para el desarrollo futuro de la misma.

REQUISITOS PARA DENEGAR LA CUSTODIA COMPARTIDA

Para desaconsejar una custodia compartida, será necesario que sea de nivel superior al propio de una situación de crisis matrimonial. (STS de 16 de octubre de 2014). En este caso, se tienen en cuenta dos cuestiones importantes:

1) Que exista mal pronóstico de coparenting. Se refiere a la forma en la que los padres deben coordinar el cuidado de sus hijos de manera conjunta.

2) Que el maltrato no se trata de excesos verbales en incidentes puntuales y aislados. Se trata de un patrón de conducta prolongado en el tiempo.

[1] SAP de Madrid 261/2008, Sección 22, de abril de 2008 (Ponente: Eladio Galán Cáceres): “Conviene recordar, según la Doctrina de esta propia Sala, (Sentencia de 14 de mayo de 2008), que, aunque la oposición de una de las partes a la distribución de la función que se debate no constituye un obstáculo insalvable para su sanción judicial, conforme así lo previene el artículo 92 del Código Civil, no es posible olvidar que la posibilidad legal contemplada en dicho precepto, con los requisitos y presupuestos señalados en el mismo, sólo es posible bajo la inspiración del principio del beneficio del interés del menor que, por el rango de las normas en que aparece consagrado, debe prevalecer sobre cualquier otro condicionante sustantivo o procesal”.

 

Puede acceder a más artículos sobre guarda y custodia compartida en nuestras PUBLICACIONES

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