Diferencias entre custodia exclusiva y compartida - Vilella Asociados
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Diferencias entre custodia exclusiva y compartida

CUSTODIA COMPARTIDA

Diferencias entre custodia exclusiva y compartida

La pregunta de hoy es: ¿Por qué llamarle custodia exclusiva, cuando queremos decir compartida?.

Analizamos la Sentencia del Tribunal Supremo de 4 de octubre de 2021. En este caso concreto, nominalmente, se trataba de una custodia materna. Sin embargo, el reparto de visitas configuraba los tiempos de manera paritaria entre ambos progenitores. Es decir; sobre el papel nos encontrábamos ante una custodia materna que de facto era compartida. Como consecuencia de dicha custodia materna, se atribuye a la madre e hijos el uso de la vivienda familiar, y el pago de una pensión de alimentos por el padre.

La situación cambia, y el padre logra una mayor flexibilidad a nivel laboral. El teletrabajo ha ofrecido a muchas familias separadas la posibilidad de tener más tiempo para atender a los hijos comunes e implicarse más en la crianza. Por ello, se solicita el establecimiento de una guarda y custodia compartida, porque dado el régimen de visitas establecido, el padre goza del mismo tiempo que la madre.

Se invoca la infracción del artículo 1.286 del Código Civil: Vulneración del nomen iuris. La Sentencia dictada por el Tribunal Supremo recoge lo siguiente: «La paridad temporal que establece el juzgado es en base a las mutuas aptitudes de los progenitores y de sus circunstancias personales, por lo que no se encuentra razón para eludir el nomen del sistema de custodia compartida, que de facto se ha establecido». 

Es decir, ¿por qué llamarle custodia exclusiva cuando claramente nos encontramos ante una custodia compartida? Lo que el padre pretende así es que se le reconozca algo que ya existe, pero con diferente nombre. Esta cuestión es importante, ya que el resto de las medidas pueden ir condicionadas al tipo de custodia que se atribuya.

Finalmente, se fija una pensión de alimentos dada la desigualdad de ingresos entre progenitores, rebajando la ya existente. No olvidemos que la estancia paritaria no exime del pago de alimentos cuando existe esta desproporción.

Analizamos  a continuación las diferencias básicas entre un régimen de guarda y custodia exclusiva y compartida.

La guarda y custodia exclusiva

Mediante este sistema, el menor o menores pasan a vivir con uno de los progenitores de manera estable. Este progenitor será el responsable de su cuidado cotidiano, mientras que el otro progenitor tiene derecho a visitarlo y comunicarse con él. Hasta hace unos años, la guarda y custodia materna era lo más habitual, aunque actualmente las cifras indican un importante cambio en favor de la custodia compartida.

Cuando los menores son de muy corta edad, la vinculación con la madre puede ser una circunstancia determinante para estimar la custodia exclusiva.

Existen informes que desarrollan los periodos idóneos en función de la edad de los hijos:

 

La guarda y custodia compartida

La guarda y custodia compartida supone la convivencia alterna de los hijos con uno u otro progenitor. Este sistema conlleva una determinación especial en la adopción del resto de medidas: principalmente, uso de vivienda y fijación de pensión de alimentos. Se deberán repartir los tiempos de la manera más equitativa posible.

La ley no estipula cómo se debe llevar a cabo este régimen de guarda, por lo que debemos acudir a la jurisprudencia y a las circunstancias concretas de cada familia. El Tribunal Supremo ha fijado las condiciones que deben darse para considerar idónea su atribución.

En resumen; se trata del régimen prioritario, pero cabe su denegación cuando el interés del menor así lo aconseje.

¿Y por quincenas, trimestres…?

Una vez analizadas las principales diferencias entre guarda y custodia exclusiva y compartida nos preguntamos, ¿los periodos de estancia con uno y otro deben ser idénticos?

En absoluto. También podemos establecer diferentes periodos al semanal, que es el “clásico”. Por ejemplo, por cursos completos escolares, o por años. Al repartirse por mitad las vacaciones escolares, los niños sólo permanecen con cada progenitor durante el curso escolar.

En otras Sentencias (AP de Madrid, de 25 de octubre de 2002), se fija que cada trimestre escolar, los niños estarán con un progenitor, visitando al otro los fines de semana alternos. Además, reparten vacaciones por mitad.

La jurisprudencia de los últimos años ha concluido con que no es aconsejable la custodia por días alternos, modificándola por una custodia semanal.

Esto demuestra que cada procedimiento es distinto. Y que cada familia necesita una sentencia acorde a sus circunstancias, como si fuese un traje a medida.

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