22 Ene La parentalidad positiva
La parentalidad positiva promueve relaciones familiares positivas, basadas en la corresponsabilidad familiar, teniendo como baluarte interés superior de los niños y por encima del de los padres. Parece fácil, ¿verdad? Lo cierto es que la rutina, los problemas económicos, con los hijos, pueden acabar desgastando una pareja, que finalmente decide separarse. Y aquí comienza, para muchos, un verdadero calvario.
Muchas veces los clientes comentan; No lo/la reconozco, nunca me habría imaginado que pudiese hacer eso… Porque la crisis de pareja desata pasiones, no siempre positivas. Pero una cosa es la crisis de pareja, y otra distinta es cómo va a afectar a los hijos. Es aquí donde entra la Parentalidad positiva. Esta manera de ser padres debería ser llevada a cabo en todas las familias, aunque estén juntas. Pero es especialmente necesario ejercerla cuando los padres han decidido separarse.
El trabajo de ambos se intensifica, se multiplica, cuando la parentalidad debe ser ejercida en dos hogares distintos, y los progenitores ya separados deben tomar decisiones conjuntas por el bien de sus hijos.
En nuestro día a día repetimos un mantra que trasladamos a los padres: “Decidís separaros vosotros, pero nunca podréis separaros de vuestros hijos”. Una ruptura de pareja afecta y genera dolor a los miembros de una familia, de manera especial a los hijos, y los padres tienen la responsabilidad de mitigar este dolor con una buena actitud, ante ellos y entre ellos.
Hay que tener claras dos realidades a la hora de afrontar un problema de crisis familiar: la crisis existente entre la pareja en sí, y la manera en que éstos van a desarrollar a partir de la ruptura la relación con el resto de familiares, principalmente, los hijos.
Existen guías a disposición de los padres para orientarse acerca de los principios de la Parentalidad positiva. Una de ellas ha sido publicada por la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA.)
Según esta guía, la parentalidad ejercida de modo positivo se asienta en el interés superior de niños; Esto conlleva que el progenitor, adopta comportamientos centrados en la atención a sus hijos, estimula su desarrollo, reconoce sus necesidades y los guía adecuadamente.
Pedir ayuda
Pedir ayuda no es un síntoma de debilidad. Ante una situación que no sabes controlar, la entrada de un tercero con conocimientos técnicos, como un psicólogo, puede ser la solución para afrontar esta nueva situación, que puede desbordarnos.
Los programas de apoyo a las familias con progenitores separados tienen una larga historia y amplia implantación en otros países, habiendo mostrado gran efectividad. Se centran en ayudarles a entender y gestionar de manera constructiva y colaborativa la nueva situación familiar y ofrecerles herramientas y estrategias para superar de manera positiva el proceso de ruptura de pareja. Ahora bien; ambos deben querer,
Recordad; Podréis separaros de vuestra pareja; pero no lo haceís de vuestros hijos. Os une a ellos un hilo rojo eterno, que de alguna manera también os une a su otro padre/madre. No hay que afrontar la ruptura como una guerra contra el otro, sino como otra etapa en la vida, diferente.
Si necesitas ayuda y consejo legal, no dudes en llamarnos, te ayudaremos en todo el proceso.
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