La importancia de las primeras consultas entre abogado- cliente - Vilella Asociados
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La importancia de las primeras consultas entre abogado- cliente

La importancia de las primeras consultas entre abogado- cliente

Cuando a una persona, sea particular o empresa, se le plantea un problema jurídico, lo primero que piensa es consultarlo con un abogado. Muchos tienen profesionales de cabecera y otros muchos se basan en referencias de gente cercana que en un momento puntual han tenido que recurrir a estos servicios. Os vamos a explicar cómo funciona ese primer contacto con un abogado, para qué sirve y qué información se va a obtener.

En primer lugar, si el cliente no conoce a ningún abogado especialista en el problema que se le ha planteado, puede recurrir a las redes sociales o a Internet, que le redirigirá a las páginas webs de los abogados más demandados o que gocen de un mejor posicionamiento. También, como decimos, puede acudir a su abogado de cabecero o recomendado por amigos y familiares. Hay una cuestión muy importante, que hemos comentado en anteriores entradas porque es absolutamente imprescindible: QUE ESTÉ ESPECIALIZADO en la materia que se vaya a tratar.

Tras este primer contacto con el despacho, concertaremos una cita con nuestro abogado, normalmente en su despacho, aunque es cierto que en estos tiempos un tanto extraños que nos ha tocado vivir se ha generalizado el uso de los medios tecnológicos para reunirnos, con sorprendentes resultados positivos. Personalmente, soy partidaria de tener antes o después un primer encuentro presencial, pero no debemos en ningún caso rechazar la implementación de estos programas tan útiles.

Esta primera consulta es fundamental en primer lugar para generar confianza entre el abogado y el cliente. Ese primer “feeling” es muy importante y se puede convertir en una relación duradera en el tiempo.

¿Qué información necesitamos para poder llevar a cabo una consulta efectiva?

La suficiente para poder enfocar el asunto, y saber si existe alguna posibilidad de resolverlo de manera extrajudicial o será necesario iniciar un procedimiento. No olvidemos que muchas veces, por problemas de comunicación entre las partes, el diálogo parece imposible; pero una buena actuación de un abogado, con carácter conciliador y conocimientos en negociación, puede darle la vuelta a la situación y alcanzar una solución consensuada.

En esa primera sesión, que suele tener una duración de una hora u hora y media, el cliente expone su problema, cómo ha llegado a él, y qué quiere conseguir. El abogado debe focalizar el asunto y saber preguntar de manera adecuada para obtener la información necesaria. Muchas veces, en consultas sobre derecho de familia, gran parte de esta reunión se convierte en un desahogo por parte del cliente, que lleva un fuerte peso emocional a sus espaldas y quizás esa sea la primera vez que lo exterioriza. En estas situaciones, los abogados debemos ser empáticos y cercanos y ponernos en la piel de las personas que tenemos sentadas delante.

Es importante llevar toda la documentación que pueda ser necesaria para contextualizar el asunto. Por ejemplo, si el cliente ha recibido una demanda, hay que llevarla para que podamos estudiar las peticiones que se han realizado y también dirigir las preguntas al cliente. En Vilella y Asociados, siempre se especifica toda la información que deberá aportarse en la primera reunión, y cómo acceder a ella en caso de no contar con ella.

Nuestro trabajo no queda ahí. Una vez finalizada la consulta, solemos realizar un trabajo de estudio exhaustivo en el que tratamos de establecer los diferentes caminos que se nos abren; estudiamos casos similares, jurisprudencia, comentamos con otros colegas especializados su visión…

Y a veces la solución al conflicto no es el pleito, porque nos damos cuenta que jurídicamente va a ser complicado sostener esa pretensión. Nuestro trabajo está en hablar con total sinceridad con nuestro cliente, exponerle las conclusiones a las que hemos llegado con nuestro estudio y decidir conjuntamente la vía a seguir.

La pregunta de oro es, ¿esta consulta tiene un coste económico? Lógicamente, cada abogado sigue sus propias reglas. Pero la regla general es que efectivamente, tiene un coste para el cliente, que puede detraerse después del presupuesto total una vez se contrate el asunto. Pensemos que la información que se da en estas consultas es muy valiosa y el abogado dedica muchísimo tiempo a su preparación y resolución.

Por todo ello, es totalmente fundamental que el abogado al que acudís sea especializado en la materia sobre la que vuestro problema trata: si tenéis un problema penal, acudid a un abogado penalista; para temas sobre propiedad intelectual, hay estupendos despachos que solamente se dedican a esta materia. El estudio y la experiencia en un tema concreto que un abogado lleve en su trayectoria profesional va a ser fundamental para el desarrollo del pleito o de la negociación.

No todos podemos saber de todo, pero sí podemos ser los mejores en lo nuestro.

 

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