En el año 2015 se llevó a cabo la aprobación de la Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria. El espíritu de la Ley era dotar a la sociedad de “nuevos mecanismos que permitan al ciudadano un reconocimiento fácil y sencillo de sus derechos, y una ágil resolución de conflictos. Cuando existe un desacuerdo en el ejercicio de la patria potestad, si los padres no consiguen ponerse de acuerdo, deberán solicitar la intervención del Juez a través de un expediente de jurisdicción voluntaria.